La empresa familiar también necesita acuerdos
Organizar funciones, responsabilidades y decisiones permite proteger la continuidad del proyecto y los vínculos familiares.

En la empresa familiar conviven dos lógicas distintas: la del vínculo, que es afectiva y de largo plazo, y la de la empresa, que exige roles, responsabilidades y decisiones. Cuando esas lógicas no se distinguen, el conflicto empresario se transforma en conflicto familiar.
Los puntos que conviene ordenar
- Quién decide qué, y con qué mayorías.
- Cómo se retribuye el trabajo y cómo se distribuyen las utilidades.
- Qué condiciones debe cumplir un familiar para incorporarse.
- Qué ocurre ante un retiro, un fallecimiento o un divorcio.
- Cómo se resuelven los desacuerdos entre socios.
Acordar en tiempos de calma
El momento para definir estas reglas es aquel en que no hay conflicto. Cuando ya lo hay, cada propuesta se lee como una posición y el acuerdo se vuelve mucho más difícil.
Ordenar la empresa familiar es una manera de proteger, al mismo tiempo, el proyecto y el vínculo.
Conclusión práctica
Un protocolo o un acuerdo de socios no formaliza la desconfianza: ofrece un marco previsible para que las decisiones no dependan del clima de cada reunión.
PERATTA | Estrategia Legal & Negocios
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